Claves para mejorar tu autoestima y autoimagen: aprende a quererte mejor
¿Qué es la autoestima y la autoimagen?
La autoestima es la valoración emocional que hacemos de nosotros mismos. Esta se divide en los siguientes pilares:
- Autoconcepto: quienes somos (¿Cómo nos definimos?).
- Autoimagen: como nos vemos (¿Tenemos una autoimagen más positiva o negativa de nosotros mismos/as?).
- Autorrefuerzo: como nos reforzamos (¿Nos reforzamos positiva o negativamente?).
- Autoeficacia: cómo de eficaces nos sentimos (¿Nos proponemos retos, nos desafiamos, etc.?)
Cuando la autoestima es baja, es habitual experimentar autocrítica constante, miedo al rechazo, comparación excesiva o dificultad para reconocer nuestros propios logros.
La autoimagen es la percepción que tenemos de nosotros mismos, especialmente a nivel físico, pero también psicológico y social. Incluye:
- Cómo vemos nuestro cuerpo y aspecto
- Cómo creemos que nos ven los demás
- La imagen mental que construimos de quiénes somos
¿Cómo empezar a mejorar la autoestima y la autoimagen?
Desde un enfoque cognitivo-conductual y contextual el trabajo con la autoestima y la autoimagen se centra en identificar y modificar pensamientos disfuncionales, así como en introducir cambios conductuales que refuercen una percepción más ajustada y saludable de uno mismo.
1. Mejora tu diálogo interno
Presta atención a cómo te hablas. ¿Te hablarías así si fueras un amigo?
Un primer paso es detectar pensamientos automáticos como:
- “No soy suficiente”
- “Siempre lo hago mal”
- “Si no gusto, no valgo”
No se trata de forzar pensamientos positivos, sino de cuestionar los mensajes dañinos y generar otros más realistas y compasivos.
- “Soy suficiente”
- “Puedo permitir equivocarme”
- “Tengo valor”
2. Reduce la comparación constante
Compararte de forma continua, especialmente en redes sociales, afecta a la autoestima. Practica un uso más consciente de las redes sociales, devuelve el foco a tí y adaptate a tu realidad.
3. Cuida tu cuerpo desde el respeto, no desde el castigo
Moverte, alimentarte y descansar no deberían ser castigos para “corregirte”, sino formas de cuidado y conexión contigo.
Desde la terapia cognitivo-conductual, se trabaja el cambio de conducta desde la motivación interna y el autocuidado, no desde la exigencia extrema o la culpa.
Valora formas de cuidarte que sean compasivas contigo mismo y empieza a crear nuevos hábitos.
4. Identifica y reestructura pensamientos distorsionados
Las personas con baja autoestima suelen presentar distorsiones cognitivas, como:
- Pensamiento todo o nada (“Si no lo hago perfecto, no vale”)
- Sobregeneralización (“Siempre me pasa lo mismo”)
- Lectura de mente (“Seguro que piensan mal de mí”)
- Filtro negativo (Centrarse solo en los defectos)
El primer paso es detectar estos pensamientos, escribirlos y preguntarte:
- ¿Qué evidencias tengo a favor y en contra del pensamiento?
- ¿Estoy ignorando información importante?
- ¿Qué le diría a otra persona en mi situación?
5. Exposición progresiva a situaciones evitadas
Cuando la autoimagen es negativa, es frecuente evitar situaciones sociales, mirarse al espejo o usar cierta ropa.
Desde un enfoque conductual, se propone una exposición gradual, por ejemplo:
- Mirarte al espejo durante unos minutos sin juzgar
- Observar las zonas que te gusten de tu cuerpo y reforzarlas positivamente
- Observar las zonas negativas de forma neutra o con compasión
- Usar ropa que te guste aunque genere inseguridad
- Participar en actividades sociales evitando conductas de seguridad
6. Refuerza conductas alineadas con tus valores
Conecta con tus valores principales (por ejemplo bondad, honestidad, justícia, etc.) y actúa acorde a ellos:
- Reconoce tus logros diarios, aunque sean pequeños
- Practica actividades que te generen una sensación de competencia
- Cuida tus rutinas básicas (sueño, alimentación, movimiento)
7. Entrena la autocompasión
La autocompasión no significa resignarse ni justificarse, sino tratarte con la misma comprensión que ofrecerías a otra persona.
- Reconoce tus errores sin descalificarte
- Acepta la imperfección como parte de la condición humana
- Mantén tus expectativas de una manera realista
Terapia autoestima y autoimagen en Barcelona
A veces, a pesar del esfuerzo personal, las heridas en la autoestima son profundas y están ligadas a experiencias pasadas, críticas constantes, relaciones dañinas o traumas.
La terapia psicológica ofrece un espacio seguro para:
- Reconstruir la relación contigo mismo
- Trabajar la autocrítica y la culpa
- Fortalecer una autoestima y autoimagen más sana, estable y realista
Si sientes que necesitas acompañamiento en este camino, estaré encantada de ayudarte.
Mariona Esteve i Raventós
Psicóloga General Sanitaria
Terapia EMDR - Terapia Contextual -
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